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Habla en la cama!!

Martes, 22 de noviembre del 2011

Susurro en la cama

 

Lo que dices durante el sexo con tu pareja es un elemento decisivo. Expresar o escuchar frases llenas de erotismo estimula la transmisión de dopamina, que desempeña un gran papel en la excitación sexual. Las palabras pueden intensificar la experiencia física y emocional.

La mayoría de las mujeres no están seguras de lo que suena sexy, por eso prefieren quedarse calladas perdiendo parte del placer, y eso no está bien.

Para muchos hombres, la frase que los pone más calientes es “me estoy viniendo” justo cuando sientes llegar el clímax. Muy simple pero muy poderosa, esta frase es como la versión sexual de la tocineta. A los hombres les encanta, decirle que estás a punto de alcanzar el orgasmo es el mejor de los elogios.  Es prueba de que él te satisface y, también, de que te tiene tan excitada, que has perdido el control; además, sugiere que, aunque quieras no podrás recuperarlo.

Anunciar que estás llegando al orgasmo también aumenta la anticipación del momento crucial y el disfrute de ambos. Y como todos ellos llegan al clímax antes que la mujer, esto les da permiso para entregarse a su propio orgasmo.

Verbalizar las sensaciones dirige la atención hacia estas, lo que refuerza el placer. Es como saborear una comida apetitosa. Hablar de lo deliciosa que es, la hace aún más rica.  Si la mente comienza a divagar o estás estresada por otras cosas, describir lo que está sucediendo en ese momento te ayuda a concentrarte en lo que realmente estás sintiendo.  Y a él le encantará, le reafirma que lo está haciendo bien. Y una vez que ya sepa la movida que te gusta, seguro la repetirá.

Texto cedido por los amigos de Papaya Caliente

 

Técnicas de Masturbación Femenina

Miércoles, 16 de noviembre del 2011

Masturbación Femenina

 

 

Para la mujer, la masturbación permite conocer las zonas más sensibles de su cuerpo y aprender a excitarse. Es cierto. Las mujeres también se masturban. Aunque debido a una mala educación sexual, la masturbación de la mujer se ha convertido en un tema mucho más tabú que la masturbación masculina.

Hoy en día, aún existen muchas mujeres que no se masturban, y muchas otras que aunque lo hagan, se sienten incómodas o culpables ante tal hecho. No es un tema que muchas mujeres compartan con amigas o incluso con sus parejas. Lo cierto es que la masturbación femenina es una vía sana y saludable de satisfacer los instintos sexuales y de aprender sobre el propio cuerpo y su respuesta sexual. Masturbarse significa jugar y gozar con tu propio cuerpo, hacer que despierte tu voluptuosidad, y dar forma a tus fantasías.

Explora, prueba, investiga. Una vez con el chorro de agua de la ducha, otra con el flujo de agua de los chorros a presión de un jacuzzi, en la orilla de una solitaria playa dejando que las olas choquen contra tu cuerpo, con el roce de la almohada entre las piernas, con el roce de tus braguitas, con la palma de tu mano, con un objeto o juguete sexual como un vibrador, una fruta en forma de pene, con tus dedos.

Los Puntos Clave

– El clítoris es la parte más sensible y placentera del cuerpo de la mujer. El estímulo directo del clítoris lleva la mayoría de veces al orgasmo.

– Puede realizarse de diferentes maneras, prueba y descubre cual es tu preferida: puedes hacer movimientos giratorios, poniendo tu dedo pulgar e índice alrededor del clítoris y haciéndolo girar suavemente entre tus dedos; darle un masaje circular y presionándolo con tus dedos; también puedes darle golpecitos (para ello, con una mano debes echar los labios vaginales hacia atrás para que el clítoris quede muy expuesto y con un dedo de la otra mano darle ligeros y suaves golpecitos).

– Algunas mujeres disfrutan más con una presión directa del clítoris, mientras que otras prefieren acariciar los laterales. En la vagina, prueba a rastrear los pliegues y el área que la rodean. Presta atención a los pliegues internos sensibles, llamados labios menores.

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50 formas diferentes de tocar a tu chico

Miércoles, 9 de noviembre del 2011

 

Mastrubarse

 

1- Simplemente, acaricia su paquete, él se siente tan a agradecido que no se quejará, no importa si te falta habilidad.

2-  Con tus dedos, dale unos golpecitos ligeros arriba y debajo de su miembro, como si estuvieras tocando el piano con una sola mano. Así lo ayudas a mantener la erección, haciendo que la sangre fluya al tejido esponjoso del pene.

3- Con una mano, lleva hacia abajo la piel de su pene para exponer más terminaciones nerviosas. Usa tu otra mano para envolver la punta de su miembro y luego deslízala de arriba abajo. Usa una gota de lubricante para no irritarlo.

4-  Toma su pene entre tus palmas abiertas, y usando estas como si fueran raquetas de ping-pong, muévelo ligeramente de un lado a otro. Los toques rápidos resultan vigorizadores y aumentan el flujo sanguíneo en la superficie.

5-  Entrelaza tus dedos alrededor de su pene y coloca tus dos pulgares en la parte de abajo (justo sobre el frenillo). Ejerciendo una presión firme, traza círculos en ese punto sensible, moviendo el pulgar derecho en el sentido de las manecillas del reloj y el izquierdo en dirección contraria.

6-  Une el pulgar y el índice en forma de “O” alrededor de la punta de su miembro; después deslízalos para acariciar todo su pene hacia abajo e, inmediatamente, con la otra mano, haz el mismo movimiento. Comienza de nuevo en la punta, repite varias veces y luego hazlo al revés, halando la piel hacia arriba para variar el movimiento.

7-  Agarra la base de su pene con una mano y la parte superior con la otra (ambas lubricadas). Ahora mueve la dos manos con suavidad en dirección opuesta, como si exprimieras una toalla mojada.

8-  Crea un “anillo” con el pulgar y el índice alrededor de la base del pene y aprieta ligeramente. Así la sangre queda retenida en su miembro, y elevas su placer. Usa la otra mano para mover la punta y hacer giros sobre ella. Después llévala hasta abajo para reunirla con el “anillo”.

9-  Usando el mismo “anillo” de la técnica anterior, aprieta por un segundo; luego repite mientras recorres todo su miembro de la base a la punta. La mezcla de presiones lo mantendrá alerta.

10-  Dale una manita en la ducha. Acércate por detrás y rózale la espalda enjabonada; extiende ahora la mano y estimula su pene. Una vez erecto, agárralo firmemente colocando tu pulgar cerca de la punta y mueve tu mano de arriba abajo como mismo él hace cuando se da placer en solitario. (Tip: un poco de acondicionador hará las cosas más resbaladizas).

11-  Pon tus palmas lubricadas en su miembro y frótalo como si trataras de crear fuego para encender una fogata.

12-  Agarra con firmeza la base de su miembro con una mano y envuelve la punta con los dedos de la otra, de modo que la dirijas hacia tu palma. Entonces sujeta la corona (el borde que separa la punta del resto del miembro) y hala hacia arriba y abajo, acariciando ese punto hipersensible.

13- Pon una mano sobre la base de su miembro y agarra con firmeza. Mientras deslizas esa mano hacia la punta, coloca la otra en base y muévela igual. Cuando una mano llegue a la punta, la otra debe seguirla, de modo que la caricia sea constante.

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Técnicas de masturbación masculina

Lunes, 7 de noviembre del 2011

Masturbación Masculina

 

La técnica más común, los dedos de la mano envuelven al pene y suben y bajan, la velocidad puede variar según el gusto del sujeto.

Con los dedos 

Otra técnica masculina básica para masturbarse usando solamente el pulgar y los índices. Este método es particularmente provechoso si usted no le gusta utilizar muchos lubricantes o su pene es sensible.

La seta 

Este método permitirá el estímulo intenso de la cabeza del pene. Se llevan a cabo con las dos manos de manera que una mano es la capucha de la seta y la otra el tallo. Debemos frotar la cabeza del pene contra la mano que esta encima , con movimientos circulares del pene.

1,2, 3 Ignición…

El método toma el nombre del proceso de enceder un fuego con dos pequeños palos. El pene entre las dos manos y frotandolo hacia delante y atrás..

La paradinya

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