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OTRAS ALTERNATIVAS PARA TU MENSTRUACION

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Barack Obama se convirtió en enero en el primer presidente de los Estados Unidos en hacer referencia a la menstruación. Y no fue por decisión propia.

Durante una entrevista concedida a la youtuber Ingrid Nilsen, esta le preguntó por qué los tampones y las compresas están sometidos en su país a tasas fiscales propias de árticulos de lujo. Obama se quedo asombrado. ” Tengo que decirle que no entiendo por qué se aplican unos impuestos tan altos – respondió-. Sospecho que porque, en su momento, los hombres eran los que establecían las leyes”.

Las mujeres gastan más de 30.000 millones al año en tampones, compresas y protectores de bragas en el mundo. Y, sin embargo, en más de un siglo solo se han producido tres innovaciones a finales de siglo XIX y mejoradas con adhesivo en 1969; y las copas menstruales, popularizadas en los años 80. ¿ Como se explica que algo tan importante no haya cambiado en 50 años?.

En lo económico, los productos de higiene femenina no están considerados de primera necesidad en casi ningún país. En España se les aplica un gravamen alto, un 10% de IVA. En Alemania es de un 19% . Pero en Francia, desde noviembre y gracias a la presión social, el IVA sobre estos productos se ha reducido de 20% al 5’5% acercándose al gravamen de Inglaterra, donde es del 5%.

El alto coste ha sacado al debate en nuestro país una alternativa más económica: Las copas menstruales, un dispositivo de silicona con forma de campana que se coloca al final de la vagina para recoger el flujo menstrual. Su precio oscila entre 20 y 30 euros y pueden durar hasta 10 años. Aunque existen hace casi un siglo, en España apenas se conocen, según las activistas que las defienden, por los intereses económicos y la presión de los fabricantes de tampones y compresas.

Sobre las empresas de compresas recaen, ademas, otras acusaciones. La fundamental: el secretismo en torno a los componentes que usan para la elaboración de tampones y compresas. La campaña comenzó en Estados Unidos, donde la normativa no obliga a ñas compañias a incluir en el envoltorio en listado con los materiales que componen sus productos, aunque una mujer tenga un tampón metido en la vagina durante más de 100.000 horas a lo largo de su vida. Los tampones pueden contener ” residuos de herbicidas químicos “, asegura a Newsweek Sharra Vostral, una historica de la Puerde University, autora de Under wraps (trapos sucios).

En nuestra empresa llevamos ya apostando 30 años por la comodidad de la copa menstrual, disponemos de varios tamaños y precios, para adaptarse a las necesidades de cada mujer.

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